Lo que me contó Vietnam. Primera parada: Ho Chi Minh

Yo iba con mi historia de Vietnam bien aprendida. Chinos, franceses, americanos, sopa pho, rollitos, motos y arrozales. Esa es la verdad que yo había leído, que me habían contado.

Y llegué allí. No sabía ni la mitad. Nadie me había hablado de su carácter amable, servicial y atento. Nadie me había dicho que hablan tan alto, ni que lo hacen tan rápido que parece imposible que puedan mover la lengua y los labios a esa velocidad. Nadie me había dicho nunca que en las aceras habría motos, gente comiendo, hombres haciendo zapatos, obreros arreglando electrodomésticos, niños jugando, perros parados, gente jugando a una especie de damas. Nadie me contó nunca que tendría que bajarme a la calzada para caminar por Vietnam. Había leído que este país tiene más de 500 platos típicos, pero nadie me contó que, cuando te llevan el plato a la mesa, debes encontrar la manera de hacer rollitos con lo que te dan. Es una comida modo IKEA, ellos te dan carne, vermicelli, lechuga, menta, salsa, verduras. Y tú tienes que abrir la hoja de lechuga, meter los otros ingredientes (menos la salsa), enrollar, mojar y comer. Tampoco sabía que algunas sopas me las darían por separado y yo tendría que meter los fideos, la carne, la verdura dentro de lo líquido. Spoiler: sí, lo hice al revés y regué todo el plato con el caldo. ¡Pensé que era salsa! Se salía del plato, no entendí el sentido. Bueno, en fin, un show.

Tampoco me habían preparado para escuchar la historia directamente de aquellos que la habían vivido, de hijos de gente que luchó en el Viet Cong, nadie me contó nunca que podría ver de cerca cráteres de la guerra, no sabía que podría conocer la historia de Vietnam a través de sus edificios destruidos o de sus calles estrechas.

Ha sido un viaje hecho con los sentidos y donde, a pesar de mi detallada guía y de mi cuidadoso estudio del país y la cultura, acabé por dejarme llevar y seguir su historia. Empecé en Ho Chi Minh, al sur, la antigua Saigón. Hice un día en el Santuario de My Son (leído /miiii sooon/, “Montaña Bonita”). Continué hacia el norte parando en Da Nang para ir a las Montañas de Mármol, de camino a Hoi An. De ahí pasé a Hué, inspiración de este viaje. Desde aquí llegué a Hánoi, donde me acerqué a Ninh Binh. En tren nocturno llegué a Sapa, los famosos arrozales de Vietnam. Volví a Hánoi solo para volver a irme y acabar en Ha Long. Última parada, Hánoi. Y vuelta a casa.

Fue tan agotador como suena, pero fue más reconfortante que otra cosa. Conocí muchos vietnamitas en el camino y me enamoré de su carácter. Siempre fascinada por su papel durante el conflicto con Estados Unidos, me admiraba que los mismos que me estaban cuidando tanto, preocupados por mil detalles para que yo estuviera bien, los que me sonreían por la calle o los que destinaron horas a solucionar algunos problemas, fueran los que consiguieron ganar la contienda contra el país más poderoso. Por eso no dejéis que os cuenten sobre Vietnam. Id y ved por vosotros mismos.

Aquí os doy motivos para ir hasta allí. Os cuento mi historia. Hoy hablamos de Ho Chi Minh.

Para los más nostálgicos siempre será Saigón. El nombre cambió en 1976 tras la reunificación del país para rendir homenaje a su líder, Ho Chi Minh, fallecido antes de ver su país unido.

Ironías de la vida, los orígenes de esta ciudad son una región jemer, escasamente poblada, llena de bosques, pantanos y lagos. Digo que es ironía porque vi más árboles en Hánoi o en cualquier otro sitio de lo que vi aquí. Solo recuerdo asfalto, gente, motos y más motos.

La ciudad se fundó en 1698, cuando esa zona pertenecía a Camboya. El territorio fue cedido por el rey de Camboya al emperador de Vietnam. Ya años antes, durante la guerra civil Trinh-Nguyen, había habido gran afluencia de refugiados vietnamitas que se resguardaron en esta zona.

En 1859 Francia conquistó la ciudad pasando a ser la capital de la Conchinchina, que más tarde pasaría a ser la Indochina Francesa. Ellos fueron quienes le dieron el nombre de Saigón. Los franceses construyeron numerosos edificios a su estilo, algunos de ellos, todavía se pueden ver mezclados con una arquitectura más… vietnamita.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad fue ocupada por los japoneses. Una vez acabó la guerra, se reestableció el dominio francés en la zona. En 1954 los vietnamitas derrotaron a los franceses en la Batalla de Dien Bien Phu, dando origen a un nuevo estado independiente: Vietnam del Sur, con capital en Saigón. El país quedó dividido. Cuatro años más tarde, se proclamó la república. El poder estaba entonces en manos del Emperador Bao Dai.

En 1955 comienza la guerra de Vietnam tras una ofensiva de Estados Unidos para evitar el comunismo en esta zona. Dicho conflicto finalizó en 1975. Las fuerzas del ejército de Vietnam del Norte tomaron la ciudad y le cambiaron el nombre por el actual.

En 1976 tuvo lugar la reunificación del país, ubicando la capital en Hánoi, al norte.

Qué vi

Comenzaré por lo que más me gustó: el Museo de los Vestigios de la Guerra. Un sitio a visitar de arriba abajo, no al revés, que es lo normal. Entras y accedes a un patio con tanques y aviones americanos, así como algo de armamento. Una vez dentro, ve directamente a la planta más alta y comienza a descender según vayas viendo las salas. De hacerlo así, dejarás para el final la planta de acceso donde se habla del gran movimiento antibelicista que cambió el mundo. La entrada son 10.000 VND (1.50€).

La Catedral de Notre Dame de Saigón. Se construyó entre 1863 y 1880, durante la dominación francesa. Cuando yo fui la estaban reformando, pero pude ver la fachada. Muy bonita. Mi cara cuando te recorres el mundo y está en obras. Pero por delante es bien bonita.

La Oficina de Correos. Un edificio típicamente francés… con Ho Chi Minh a los lejos, mirándote mientras envías una postal, algo que recomiendo encarecidamente. Bueno, si te gusta. Los nostálgicos y románticos lo seguimos haciendo.

La Ópera. Construcción también de la época francesa. Finalizado el edificio en 1897, hay que pagar entrada para acceder.

Ópera

Palacio de la Reunificación. Esta construcción ocupa 12 hectáreas de terreno. Se construyó durante la ocupación francesa. Durante la guerra fue bombardeado por dos pilotos disidentes de Vietnam del Sur. En la azotea está indicado dónde cayeron las bombas. Tras su reconstrucción, en 1975, un tanque del ejército de Vietnam del Norte derribó la puerta del palacio, poniendo fin al conflicto contra Estados Unidos (hay una réplica del tanque en los jardines). Tiene uno de los búnkeres más seguros del mundo. La entrada para ver las estancias cuesta 60.000 VND (2€). Hay audio guía disponible en español.

Ayuntamiento de la ciudad o el Comité Popular de Ho Chi Minh. Otro ejemplo de arquitectura colonial francesa en Vietnam. Justo enfrente, la famosa estatua de Ho Chi Minh.

Ayuntamiento y estatua de Ho CHi Minh

Ahí cerca, el Hotel Rex de Saigón, lugar donde políticos y periodistas se hospedaban durante el conflicto. Arriba, hay una terraza que da al ayuntamiento y a la estatua del líder vietnamita. Si eres tan friki como yo sobre la guerra de Vietnam, no dejes de probar el famoso cóctel Five O’Clock Follies, sobrenombre que recibían los reportes diarios del conflicto y briefings de prensa que salían de Vietnam y que no reflejaban la realidad.

IMG_20191129_140544_250

Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. La iglesia más curiosa… ¡rosa! Se mandó construir en 1876. Es la segunda iglesia más grande de la ciudad.

Mercado de Ben Thanh. Por si no te pareciera que hubiera mucha gente en la calle, puedes entrar en este mercado en medio de la ciudad y ver más gente vendiendo ropa, calzado, comida, telas, accesorios, joyas… ¡no te olvides de regatear!

La pagoda Ngoc Hoang o del Emperador de Jade. Fundada por un inmigrante chino, es uno de los templos budistas más populares de la ciudad. Lugar agradable donde parece que la ciudad se para. Los locales se acercan a mostrar su fe con ofrendas y oraciones. Es bonito ver el ritual.

Dong Khoi, la quinta avenida de Ho Chi Minh. Bajo los franceses la calle se llamaba Rue Catinat. Durante la guerra, Tu Do, calle de la Libertad. Y con el poder comunista, Dong Khoi, que significa “revolución total”.

La calle de los libros. Una especie de cuesta de Moyano, sin cuesta, en Ho Chi Minh. Paraíso para los que amamos los libros.

Calle de los libros

El museo de la ciudad de Ho Chi Minh. Un sitio muy interesante donde conocer más sobre costumbres, vestimenta, instrumentos musicales o cómo vivió la ciudad la época de guerra.

Yo no llegué a ir, pero recomendaban ir a ver las vistas de la ciudad desde el edificio Saigon Skydeck.

Fuera de la ciudad, puedes acercarte a:

Los túneles de Cu Chi. Hoy convertidos en atracción turística, en su momento fue la realidad de muchos. Esta red de túneles cavados por los vietnamitas fue clave para acabar con las tropas americanas. Tienen más de 200 kilómetros y fueron la base de las operaciones de las guerrillas del Viet Cong. Un interesante paseo donde poder disparar algún arma, entrar en un túnel y recorrer 40 metros del mismo, tomar té y tapioca, de lo que se alimentaban los guerrilleros. Seas apasionado o no de la historia, creo que todo el mundo debería ver esto.

Delta del Mekong. El Mekong es el octavo río más largo del mundo. Nace en el Himalaya y recorre China, Myanmar, Tailandia, Camboya y Vietnam. El delta se forma cuando el río desemboca en el mar de China Meridional al suroeste de Vietnam. Es un laberinto de ríos, pantanos e islas donde hay mercados flotantes, pagodas camboyanas, talleres de artesanos. Recientemente ha sido denominado “Tesoro Biológico Oculto”, ya que han sido descubiertas en áreas hasta hace poco inexploradas más de 1 000 nuevas especies, incluyendo alguna que se creía extinta.

Qué comí

Banh Mi en Viette Bánh Mi. Vale, comí muchos de estos, pero no sé dónde. Soy muy de bocatas y me encantaron…

Unas madeleines compradas a una mujer en la calle y que las hizo en el momento, a la salida del Museo de los Vestigios de la Guerra. Me quería llevar a la mujer y su mini cocina a mi casa. Estaban riquísimas.

Rollitos vietnamitas frescos

Rollitos vietnamitas frescos

Cerdo caramelizado

Cerdo caramelizado

Menú vietnamita que me venía en la excursión abajo indicada de Túneles de Cu Chi y Delta del Mekong

Menú vietnamita

Fruta variada, también de la excursión de Túneles de Cu Chi y Delta del Mekong

Fruta variada

Té con miel, plátano caramelizado y jengibre, también con la excursión de Túneles de Cu Chi y Delta del Mekong. Sí, comíamos cada poco, por eso fui tan feliz ese día.

Té con jengibre

Caramelos de coco (excursión de Túneles de Cu Chi y Delta del Mekong). Muuuuy feliz.

Caramelos de coco

Ensalada de papaya verde en el restaurante Quan Ngon 138, que no se come como una ensalada. Se debe poner una porción encima de las cortecillas esas y comerlo a mordiscos. Para los que lo imaginen, lo confirmo: lo hice también mal la primera vez.

Ensalada de papaya

Más fruta, con sal, en el restaurante Quan Ngon 138

Fruta variada 2

Café vietnamita, con leche condensada, en el restaurante Quan Ngon 138

Banh Xèo en el mercado de comida Ben Thanh. Una especie de crêpe que no se come como tal, sino que hay que hacer un rollito. Ya lo avisé arriba. Aquí la secuencia para que no hagáis el ridículo como hice yo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

(No es publicidad ni hay pago de por medio, cuento mi viaje y solo recomendaré donde he estado bien) Por si a alguien pudiera interesar, en esta ciudad me ubiqué en el Cozy Hotel (265/7/15 Phạm Ngũ Lão, Phường Phạm Ngũ Lão, Quận 1, Hồ Chí Minh, Vietnam). La ubicación es muy buena, la limpieza perfecta y el señor que lo lleva, un encanto. Habla algo de inglés, cosa que se agradece. Te da consejos, te dice qué ver, te facilita mucho la estancia allí.

La excursión que hice fue Túneles de Cu Chi y Delta del Mekong, 10.5 horas, en inglés, recogida en el hotel, comida incluida (71,7€). Insisto que yo no me llevo nada con esto, pero me gustó la excursión, la disfruté, el guía fue maravilloso.

 

Fuentes: One More Destination, Los Traveleros,  Lonely Planet, Vietnam Stay,  Wikipedia

Ho Chi Minh

Próxima parada, las Montañas de Mármol y Hoi An.

3 pensamientos en “Lo que me contó Vietnam. Primera parada: Ho Chi Minh

  1. Fantástico Elisa. Estuve en 2002. Hay más hoteles y algunas cosas más modernas pero es cierto todo lo que cuentas. Maravilloso. Un abrazo e

    Enviado desde mi iPhone

    Elena Sánchez

    Le gusta a 1 persona

  2. Pingback: Venga va, dejemos por unos momentos de hablar de mi viaje… ¿madeleines? – saboresdeunavida

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s